Blas Cubells

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Misterios del Tiempo

En realidad, para casi todos nosotros, ciudadanos de a pié, el tiempo no tiene más misterio que el de correr muy rápidamente cuando hacemos algo que nos gusta, o el de pasar terriblemente lento cuando sufrimos. Esta es la forma habitual de vivir el tiempo, nuestra experiencia emocional de que el tiempo es elástico. Un misterio del que nadie se extraña demasiado, pero... ¿Qué pasaría si nos diéramos cuenta que nuestros relojes físicos, de precisión mecánica, también sufren esa elasticidad?

Nada es lo que parece
Seguimos viendo el mundo como algo mecánico, nos cuesta entender y aceptar realmente los últimos descubrimientos de la ciencia, aunque estos daten de principios del siglo pasado, nos estamos refiriendo, naturalmente, a la tan conocida y poco comprendida teoría de la relatividad, que ya debería dejar de llamarse teoría para ser tratada como una certeza. Por no hablar de la física cuántica y su visión holística del mundo de que “todo está en todo” ¿Quién de nosotros se rige por estas ideas?

El universo no es lo que parece, y como diría nuestro querido Einstein, sólo vemos la cola de lo que, en realidad, es un enorme león. La ciencia sigue avanzando imparable, llegando a convertirse, muchas veces, en filosofía por cuanto nos obliga a pensar y ver las cosas desde otro punto de vista.

¿Qué es el tiempo?
Stephen Hawking nos dice que el tiempo es como una flecha que hace un recorrido lanzada hacia algún lugar, pero que existen tres tipos de flechas:

  1. La flecha termodinámica, que es la dirección del tiempo en la que el desorden o la entropía aumentan. Es la dirección del tiempo tal como lo conocemos y vivimos. Si se rompe una taza esta se hace añicos, pero no sucede al revés.
  2. La flecha psicológica. Esta es la dirección en que nosotros sentimos que pasa el tiempo, la dirección en que recordamos el pasado (gracias a la memoria) pero no el futuro.
  3. La flecha cosmológica, esta es la dirección del tiempo en el cual el Universo está expandiéndose en vez de contrayéndose.

La física clásica, inspirada en Newton, nos habla del tiempo como una magnitud absoluta y universal. Pero eso no es cierto, hay situaciones en las que el tiempo transcurre a diferente velocidad entre dos observadores. Eso quedó demostrado por la Teoría General de la Relatividad (que no dice que todo sea relativo): cuando uno de los observadores es sometido a una enorme fuerza de gravedad, el tiempo para él y su reloj de pulsera transcurre más despacio. Lo mismo sucede cuando se viaja a grandes velocidades. Jesús Mosterin, catedrático del CSIC, asegura que esta teoría de la relatividad ha superado hasta ahora todas las pruebas empíricas a las que ha sido sometida.

Para Einstein la velocidad de la luz es la clave de todo, desde la incalculable potencia del átomo hasta la posibilidad de viajar en el tiempo. Si una nave partiera de un punto y viajara a la mitad de la velocidad de la luz, y luego, partiendo del mismo punto, se encendieran unos potentes focos en la misma dirección, la velocidad a la que esta nave ve pasar la luz es siempre la misma, no es la mitad, ni es menor, sino que sigue siendo la velocidad de la luz, no importa a qué velocidad viaje esa nave, o si da media vuelta y viaja en dirección contraria a la luz procedente de nuestro foco. Esta es una de las leyes más extrañas de la física, pero es cierta. Por lo tanto, la única explicación es que algo “extraño” sucede con el tiempo.

Concluyendo
Muchas son las reflexiones que se pueden hacer con este tema, sin embargo hay voces que desmienten tanta “ciencia ficción”, asegurando que en realidad el tiempo no existe, que sólo es un concepto inventado por el ser humano en su afán de explicar y controlar todo lo que le rodea:

“Tiempo: creación de la consciencia humana, fruto de su propia limitación, angustia existencial y frustración constante”

Antonio Ribera.

Podría decirse entonces que sólo existe un presente continuo que no para de renovarse, pues el pasado ya no está, el futuro nunca llega y el presente se convierte en pasado al instante…

"El tiempo es la sustancia de que estoy hecho.
El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río;
es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre;
es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego.
El mundo, desgraciadamente, es real;
yo, desgraciadamente, soy Borges."

Jorge Luis Borge.- "Otras Inquisiciones".

 

Bibliografía

- Artículo de José Javier Esparza “La ciencia y lo sagrado”, de la revista El manifiesto.
- Artículo de Moisés Garrido “Los misterios del tiempo”.
- Documental “La máquina del tiempo” de Discovery Channel.

Blas Cubells Villaba

 

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